martes, 6 de septiembre de 2016

LA RUTINA DEL PARQUE CENTENARIO

Desde la 7 de la mañana  la mayoría de las personas que se movilizan por el parque centenario son los que laboran en el centro de la ciudad, unos pasan corriendo porque van tarde a su trabajo (normal de los guayaquileños), otros van despacio porque solo van a descansar de un día libre. Se ven niños con sus padres muy alegres que pasan por el sitio para dirigirse a los demás puntos atractivos que le siguen a la plazoleta.
A las 12 del mediodía, el sol brilla con mayor fuerza, el calor se apodera, pero no es impedimento para que la gente vaya almorzar o sigan transitando para recorrer el centro, por otro lado se quedan estancados para reposar en las bancas por la sombra que brinda esta área verde. Se ve en su gran mayoría gente que vive aquí mismo y también turistas; Estadounidenses, chilenos, venezolanos, argentinos, entre otros que observan y aprenden de la historia de la independencia de Guayaquil.
A las 3 de la tarde, se percibe a señores durmiendo tranquilamente, otros forman grupos y ríen a carcajadas, se escucha a los testigos predicar el discurso evangélico, hay vendedores ambulantes, gente sencilla que de alguna u otra forma luchan por vivir, pero por otro lado se observa a hombres y porque no decir mujeres que viven para morir lentamente en el mundo de la marihuana y el alcohol.
4 de la tarde y el sitio se llena cada vez más, unos van saliendo de su trabajo, otros recién llegan para charlar o para compartir momentos agradables con amigos.
Por el portón que va hacia la calle Lorenzo de Garaycoa, es un ambiente más tranquilo, ahí se reúnen parejas de enamorados o también personas adultas que van a leer para informarse por medio del periódico o llevan su propio libro para aprender sobre un tema o porque simplemente les gusta pasar el tiempo leyendo, y es algo que en la actualidad muchos jóvenes no lo hacen.
Para la señora Gloria Pincay es un lugar para distraerse y descansar, ya que así sale un poco de su rutina diaria, pero también manifiesta que hay que andar con cuidado, por los ladrones.
Tipo 7 de la noche, ya se encuentra de todo, se ve más gente que le gusta pasear en horario nocturno.
A las 8, el parque se cierra y en la parte externa se ve oscuro por lo que no hay suficiente alumbrado, así que los transeúntes si van solos caminan lo más rápido posible, otros van en grupos porque ya se dirigen a sus hogares o quién sabe dónde, y algunos van tranquilos porque ya conocen como es este punto del querido Guayaquil.
Así es el parque centenario, tiene cosas positivas y negativas, pero que a pesar de todo no deja de ser un lugar muy visitado.